El equipo de investigación ha decidido utilizar el acrónimo LENA para esta propuesta como un homenaje crítico y transformador a Lena Forsén (nacida Lena Sjööblom, conocida en la revista como Lenna Söderberg; The Lenna Story, 2024), cuya imagen se ha convertido en un símbolo icónico —y altamente controvertido— dentro de la historia del procesamiento digital de imágenes.
La fotografía original, tomada por Dwight Hooker, apareció como centerfold en la edición de noviembre de 1972 de la revista Playboy, donde Lena Forsén posó como Playmate del mes. En 1973, un grupo de investigadores —predominantemente hombres— del Signal and Image Processing Institute de la University of Southern California (USC) buscaban una imagen de prueba con alta complejidad visual (detalles finos, sombreado, texturas y regiones planas) para calibrar algoritmos de compresión y procesamiento digital. Recurrieron a esa revista y escanearon un recorte de 512×512 píxeles centrado en el rostro y hombros de Lena, omitiendo el contenido explícitamente desnudo, pero conservando su origen en una imagen sexualizada. La historia completa se puede consultar en Lai-Man Po (1997).
La fotografía original recortada (sólo rostro y hombros de Lenna Söderberg) se muestra en la figura 1 de esta memoria. Esta versión recortada, conocida como Lenna o Lena image, se convirtió rápidamente en el estándar de facto de la comunidad científica en visión por computadora e imagen digital. Durante décadas, apareció en miles de artículos, conferencias, libros de texto y bibliotecas de software, contribuyendo incluso al desarrollo de formatos como el JPEG. Su atractivo técnico era innegable, pero su elección también reflejaba dinámicas de poder: una imagen de una mujer joven y atractiva, seleccionada en un contexto laboral masculino, se convirtió en objeto de prueba universal, reforzando implícitamente una cultura tecnológica que objetivizaba el cuerpo femenino.


Figura 1. Lena Söderberg (Forsén), modelo sueca de Playboy (1972), cuyo recorte facial se convirtió en la imagen de prueba más utilizada en procesamiento de imágenes. Imagen superior: versión estándar «Lenna» usada en investigación. Imágenes inferiores: ejemplo de aplicación de filtros de procesado
Fuente: https://www.theguardian.com/technology/2024/mar/31/tech-publisher-bans-playboy-centrefold-test-image-from-its-journals. Fuente: https://craftofcoding.wordpress.com/tag/lena/
Sin embargo, el uso prolongado de esta imagen ha generado una fuerte controversia desde perspectivas feministas y éticas. Críticos como Dianne P. O’Leary (1999) o Joy Buolamwini han argumentado que su presencia en aulas y publicaciones envía un mensaje excluyente a las mujeres en STEM: el campo parece dirigido principalmente a hombres heterosexuales, perpetuando un ambiente hostil que contribuye a la subrepresentación femenina. La propia Lena Forsén, en declaraciones posteriores (incluida su participación en el documental Losing Lena, de Kyra Bartley 2019), expresó orgullo inicial por su impacto histórico, pero apoyó su retiro: «Me retiré del modelaje hace mucho tiempo. Es hora de que me retire de la tecnología también».

Figura 2. A la izquierda: la imagen estándar «Lenna» (recorte de 512×512 píxeles del rostro y hombros de Lena Forsén, tomada de su centerfold en la revista Playboy de noviembre de 1972, fotografiada por Dwight Hooker), utilizada durante décadas como imagen de prueba en procesamiento digital de imágenes. A la derecha: Lena Forsén en 2019 (con 67 años), fotografiada por Anna Huix en su hogar en Södertälje (Suecia). Actualmente (2025), Lena Forsén tiene 74 años.
Fuente: Izquierda: imagen histórica «Lenna» de dominio público en contextos académicos (original copyright Playboy). Derecha: fotografía de Anna Huix para WIRED (Russell, 2019). Elaboración propia para la composición comparativa. https://www.wired.com/story/finding-lena-the-patron-saint-of-jpegs/
En los últimos años, importantes instituciones han respondido: revistas como Nature (2018), SPIE y, más recientemente, la IEEE Computer Society (2024) han prohibido o desaconsejado su uso en publicaciones científicas, reconociendo que choca con los esfuerzos por promover diversidad e inclusión (David C. Munson (1996), Unsigned editorial (2018) y Wikipedia contributors. (2025)). La figura 3 muestra el editorial de David C. Munson (1996) en la prestigiosa revista académica IEEE Transactions on Image Processing.
El impacto histórico de la imagen de Lena no puede ignorarse, pero su uso prolongado pone de relieve las tensiones entre el avance tecnológico y los valores sociales de igualdad y respeto. En este sentido, nuestro proyecto LENA busca darle a Lena una «revancha» simbólica y reivindicativa, transformándola de objeto pasivo de sesgo histórico en un emblema activo de lucha contra las desigualdades de género en la tecnología.
No se trata solo de ajustar algoritmos o mitigar sesgos técnicos; es un esfuerzo por replantear el enfoque con el que se desarrollan las herramientas tecnológicas, cuestionando las raíces culturales y de poder que han normalizado representaciones objetivizantes. Al adoptar su nombre, LENA representa la posibilidad de transformación profunda: de ser un ejemplo paradigmático de sesgo de género en los orígenes de la imagen digital a convertirse en un icono de igualdad, diversidad y justicia en el ámbito de la inteligencia artificial generativa.
Este gesto simbólico alinea el proyecto con una perspectiva feminista crítica, que no solo identifica problemas heredados del pasado, sino que los convierte en motor de cambio hacia tecnologías más inclusivas, éticas y coherentes con los derechos de todas las personas, independientemente de su género, raza o contexto social. Así, Lena deja de ser una imagen de prueba pasiva para convertirse en el nombre de una iniciativa que prueba y desafía los límites de la equidad en la IA.
Figura 3. Munson, David C. (1996). A note on Lena. IEEE Transactions on Image Processing, 5(1), 3. Editorial que explica las razones técnicas y reconoce el atractivo visual como factor.
